martes, 16 de noviembre de 2010

Decisiones Éticas

Decisiones Éticas
Una decisión ética en una investigación, experimento o un trabajo científico es cuando se debe medir realmente si aquello que se esta haciendo transgrede o va contra la dignidad humana, contra la naturaleza, contra la moral o contra la ley. El científico debe poner en la balanza las cosas y por razones éticas debe descontinuar el trabajo y encausarlo por otros rumbos que no tengan choques éticos.
Se ha perdido el respeto por muchos de los valores que tanto apreciaban las generaciones pasadas. Pero la confusión que actualmente impera sobre  los valores establecidos no ha impedido que algunas personas busquen un código moral por el cual regirse
Un investigador cree que es posible implantar en un hombre un órgano sexual de un animal para que tenga mayor energía y tamaño’
Decisión ética:  Desistir; por que va contra la dignidad humana y contra la naturaleza misma.
El hecho de que la sociedad no haya logrado adoptar buenos valores no significa que no existan valores que puedan y deban regir nuestra vida.
El ciudadano moderno no esta dispuesto a aceptar imperativos éticos absurdos. Hoy cuando se trata de valores en torno a la investigación y a la ciencia de lo que estamos hablando realmente es de preferencias y cada cual acepta el hecho de que las preferencias varían de una persona a otra.
Existe un sentido moral inherente al ser humano: la conciencia.
Queda un último punto por ver:
¿por qué hacer lo que esta bien?
Regirse por principios justos requiere fortaleza moral
Ahora bien ¿podría el mundo entero ponerse de acuerdo sobre que valores adoptar? Es obvio que no. Y si no existe un acuerdo sobre lo que esta bien o mal ¿cómo pueden juzgarse los valores?
Aunque tal relativismo moral está muy de moda, es evidente que tal mentalidad no ha elevado la moralidad del ser humano
Las decisiones éticas en algunos casos el elemento ético en la toma de decisiones no va mas allá de la aceptación consciente de que no hay ramificaciones éticas significativas que considerar. En otros casos, es necesario realizar un análisis a fondo para la toma de decisiones que sirve para garantizar que se haga un repaso minucioso de las consecuencias de índole ética cuando hay soluciones alternas que parecen ser las indicadas, conforme a las leyes y regulaciones existentes.
Los principios básicos de la ética de la investigación están bien establecidos desde la Declaración de Helsinki que incluye entre sus varios puntos:

n  · La revisión y aprobación por un comité de ética independiente a toda propuesta de investigación humana, considerando, el conocimiento de los participantes
n  · El financiamiento y los conflictos de interés de los investigadores
n  · Bases científicas solidas que avalen el estudio
n  · Contribución al bienestar social y la posibilidad de riesgo para los participantes
Esto se refiere que la ética siempre está presente en la investigación científica, ya que para poder brindar un bien a la comunidad por medio de las investigaciones científicas, hace falta una buena ética por parte de los involucrados, asi lograr un perfecto equilibrio en la comunidad.

LIMITES ETICOS DE LA INVESTIGACION

LIMITES ETICOS DE LA INVESTIGACION
La ciencia permite abordar problemas aparentemente insolubles; en los últimos años ha llegado a un despliegue tan extraordinario de la capacidad de reproducir y modificar la dinámica de los procesos naturales que muchas personas ven con recelo, y a veces con pánico, cierto tipo de investigaciones científicas, porque creen que pueden convertirse en el peor enemigo del ser humano y de su dignidad. La clonación humana, la experimentación con células embrionarias, los cultivos genéticamente modificados, etcétera, son objeto de un debate social a menudo plagado de demagogia.
En esos discursos  se presenta a la ética como la voz unívoca de los principios que delimitan las conductas lícitas e ilícitas, y que reclama la configuración de las leyes, a pesar de su pugna con los hechos y con las teorías científicas.
Esta contraposición entre ética por un lado, y realidad y ciencia, por otro, constituye un grave error de ciertas formas de pensamiento arraigadas en la sociedad. Las éticas dogmáticas establecen principios y normas sin tener en cuenta los conocimientos adquiridos y las necesidades humanas. Sin embargo, desde los orígenes de la filosofía, las éticas argumentativas han promovido el saber sobre la naturaleza y el ser humano y la armonización de ambos, así como la resolución de los conflictos entre personas y grupos por vías racionales.
La reflexión sobre las conductas justas e injustas, surge de una necesidad individual y social constitutiva de la estructura de las comunidades, vinculada a la capacidad humana de decidir en función de intereses complejos y de un horizonte amplio que trasciende la simple inmediatez. Es preciso hablar de éticas en plural, porque sólo las comunidades aisladas o institucionalmente cerradas han podido mantener una única concepción ética común.
Hoy las convicciones morales de los ciudadanos son más plurales que nunca y es ineludible la distinción entre la ética personal (ámbito privado) y la ética de la comunidad (ámbito público). En éste se definen las reglas de juego para el logro de la mejor y más justa convivencia ciudadana dentro del respeto a la diversidad de los planes de vida personal, algo que requiere algunas convicciones básicas compartidas sobre el valor singular de toda persona y de sus vínculos morales con la humanidad.
Ciertas posiciones éticas rechazan la investigación con células embrionarias. Debe ser legalmente prohibida? Desde una consideración ética del ámbito público deben contemplarse las distintas maneras de analizar y evaluar el problema, los argumentos biológicos, sociales, económicos y humanos a favor y en contra, así como la condena que supone para miles de enfermos el bloqueo de esos estudios. La decisión final no puede establecerse de espaldas a la realidad, a la ciencia y al pluralismo de las ideas. Por eso la respuesta no puede ser simple; obliga a un ejercicio de reflexión sobre factores y consecuencias contrapuestos en muchos aspectos. La respuesta ética no podrá ser un mero sí o no, ni una afirmación genérica. La armonización de los distintos valores comprometidos obligan a delimitar supuestos, condiciones y finalidades. En el caso de los óvulos fecundados congelados ya existentes y no viables, en otros casos, con finalidad terapéutica o con otras finalidades, bajo determinadas condiciones de rigor científico y de control y supervisión de los procedimientos, etcétera.

LA ÉTICA Y LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA, LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA

LA  ÉTICA Y LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA, LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA.
En la Investigación Científica.
En el campo de la investigación, al igual que en la vida diaria, es indispensable mantener una conducta ética. La ciencia es una actividad social por excelencia y en su ejercicio se presentan numerosas situaciones en las que se deben aplicar principios éticos. No sólo se trata de cumplir con las obligaciones morales del hombre hacia los demás sino también del ejercicio del método científico, que tiene como meta arribar a la verdad del conocimiento, principio en que se basa la ciencia misma.
El trabajo del investigador, por ser una actividad encaminada a la búsqueda de un conocimiento de la realidad física, lleva consigo, como exigencia propia, la obligación de mantener una plena veracidad de todas y cada una de las fases por las que atraviesa la investigación, desde el planteamiento del problema objeto de estudio, a la realización de los experimentos o a la interpretación y comunicación de los resultados que obtiene. Esta exigencia ética tiene su raíz en la naturaleza misma de la actividad científica y requiere que el investigador pueda realizar dicha actividad libremente.
La libertad ante la verdad es un presupuesto necesario, sin el cual no es posible la actividad investigadora. Sólo la verdad determina la Ciencia, que goza de una autonomía basada tanto en su independencia metodológica, como en la neutralidad en el planteamiento de los problemas y en la interpretación de los resultados. La autonomía se fundamenta, además, en la exigencia de objetividad inherente al mismo método científico, que requiere una continua crítica de los conocimientos adquiridos.
El investigador ha de conseguir ser libre frente a cualquier tipo de "prejuicio" que le ate y dificulte su tarea, ya que, si lo hubiera, no podría encontrar más que interpretaciones parciales. Debe ser libre frente a "dogmas científicos", es decir, verdades provisionales que a veces, que pueden establecerse en el mundo científico como absolutamente definitivas; libre frente a sus propios intereses personales o ideológicos, o frente a las imposiciones de un posible funcionalismo técnico que considerase como conocimientos válidos sólo aquellos que puedan ser de aplicación inmediata.
La libertad lleva unida, de forma inseparable, la responsabilidad. Por ello, es lógico que el sentido de responsabilidad, tanto en la búsqueda de nuevos conocimientos como en las aplicaciones prácticas de los hallazgos, sea considerado como valor ético primario esencial del investigador. Como señala Weinberg, "de todos los rasgos que cualifican a un científico, como ciudadano de la república de las Ciencias, yo pondría el sentido de su responsabilidad como científico, en la cima. Un científico puede ser brillante, imaginativo, hábil con las manos, profundo, amplio, limitado, pero no es gran cosa como científico, a menos que sea responsable. La esencia de la responsabilidad científica es el impulso interior, la necesidad interna de ir al fondo de las cosas, el descontento hasta que lo ha hecho. Expresar las reservas de uno, plena y honestamente, y estar preparado a admitir el error". La responsabilidad no es sólo necesaria en situaciones difíciles, en que las decisiones que han de ser tomadas conllevan consecuencias de clara proyección social, como el control nuclear y de armas, el uso de material tóxico, la selección de modos de producción y conservación de la energía, etc., sino también ante otros muchos aspectos de la vida cotidiana de la Ciencia.
En la Ciencia y la Tecnología.
La clonación, los alimentos genéticamente modificados y las tecnologías son el resultado de importantes adelantos científicos y técnicos. Esos adelantos pueden contribuir al bienestar de la humanidad, pero suscitan toda una serie de cuestiones en el plano ético.
La ética de la ciencia y la tecnología constituye la prioridad más importante del Sector de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO. Habida cuenta del papel dirigente que desempeña en el plano de la ética a nivel internacional, la Organización tiene por objetivo tratar los problemas morales planteados por las innovaciones científicas y tecnológicas. Esas innovaciones exigen a las comunidades humanas no sólo que den muestras de espíritu de creatividad, sino que adopten las medidas apropiadas para asegurarse de que los adelantos científicos y tecnológicos se utilizarán en beneficio de toda la especie humana. El rápido progreso de la ciencia y la tecnología es fascinante y supone un desafío constante para nuestra imaginación y nuestras expectativas, pero exige al mismo tiempo que ahondemos nuestra comprensión de sus repercusiones éticas. Por otra parte, cabe decir que la ciencia y la tecnología pueden suscitar temores y generar riesgos. Los peligros que pueden derivarse de ellas para el medio ambiente y la salud del género humano y las especies animales no sólo plantean incertidumbres en el ámbito estrictamente científico y tecnológico, sino que además suscitan preocupaciones en el plano económico, social y ético. Para responder a esas incertidumbres, es necesario efectuar un análisis detenido y sistemático de las mismas en el que han de participar no sólo los científicos, sino también los encargados de la elaboración de políticas y el público en general. Un debate más documentado puede establecer un nexo entre los medios científicos y la sociedad, así como proporcionar una base fiable para la adopción de decisiones en materia de políticas.
Los desafíos principales
Las actividades que lleva a cabo la UNESCO en el ámbito de la ética de la ciencia y la tecnología tienen por objeto situar el progreso científico y tecnológico en un contexto de reflexión ética arraigado en el patrimonio cultural, jurídico y filosófico de los Estados Miembros. Con el asesoramiento de la Comisión Mundial de Ética del Conocimiento Científico y la Tecnología (COMEST), la Organización ayuda a los Estados Miembros a analizar las preocupaciones de índole moral vinculadas a la ciencia y la tecnología, poniendo a su disposición los conocimientos especializados que posee en diversos ámbitos de la ética aplicada, en especial mediante:
           Estudios relativos a la ética del medio ambiente y la definición del principio de precaución. En estos estudios se proporciona una información clara para que los científicos y los encargados de la elaboración de políticas puedan establecer principios éticos pertinentes. Se están examinando las propuestas para preparar un plan de estudios básico de ética ambiental y se han acopiado en la base de datos los programas ya existentes sobre esta disciplina.
           Estudios sobre la ética de la ciencia, relativos a los posibles usos indebidos y dobles utilizaciones de la tecnología, así como a los códigos de deontología para científicos.
           Estudios sobre ética de las nuevas tecnologías y tecnologías incipientes –por ejemplo, nanotecnologías, tecnologías espaciales, etc. – para preparar a los encargados de la elaboración de políticas y el público en general a los futuros debates sobre la ética.
           La enseñanza de la ética, iniciando y desarrollando actividades educativas y elaborando sistemas de evaluación de la calidad, a fin de que los científicos y profesionales jóvenes adquieran un conocimiento suficiente de las cuestiones éticas relacionadas con las disciplinas de su especialidad. Se ha publicado material pedagógico como manual titulado
La ética de la ciencia necesita establecer una relación muy estrecha con la ciencia propiamente dicha porque, como dice el adagio, “la ciencia sin ética es ciega, y la ética sin ciencia es algo vacío”.
Finalmente, es de considerarse que la ética como disciplina del ser en sus múltiples dimensiones y estadios (en devenir, en relación, en situación, en comunicación) no es un fin último y acabado. La ética es parte indisoluble del proceso de vida del ser humano y de la humanidad como totalidad, esto quiere decir, que en la medida que las sociedades avancen en el tiempo consumando nuevos conocimientos y conjugando nuevas formas de abordar la realidad siempre estará implícita una valoración ética de esos conocimientos, de la finalidad de los mismos y de cómo se adquirieron. Y si esta noción ética se fundamenta en el respeto y en la comprensión humana el desempeño de la ciencia siempre estará en pro de la humanidad.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Sistema de Valores

Sistema de Valores

-Respeto
-Amistad
-Amor
-Gratitud
-Perseverancia
-Paciencia
-Generosidad
-Cortesía
-Sensibilidad
-Pulcritud
-Perdón
-Empatía
-Flexibilidad
-Superación
-Solidaridad
-Prudencia
-Tolerancia
-Honestidad

lunes, 30 de agosto de 2010

Acto Moral


Acto Moral

Estructura personal

En el hombre hay dos series de operaciones, de acuerdo con el modo que hayan sido realizadas: los llamados actos del hombre, que proceden del hombre, pero sin dominio racional; y los actos humanos, que el hombre realiza según su modo específico propio, es decir, en cuanto ser racional y libre. Se puede decir que actos humanos son aquellas acciones internas y externas en las que el hombre actúa por su voluntad, a propuesta del entendimiento y previa la deliberación anterior. Se les define también como los actos voluntarios y deliberados.

El acto humano implica una estructura cuyos elementos generales y esenciales son: A) El cognoscitivo: B) El volitivo: c) La libertad

A) El cognoscitivo

Es el elemento imprescindible, porque no se puede querer algo si antes no se conoce, y tampoco podemos querer algo libremente si no somos conscientes de ello. Este conocimiento incluye la advertencia - atención de la mente al acto-, la deliberación - valoración sobre la conveniencia o inconveniencia del acto-, y el imperio -la determinación al querer-.

No basta cualquier conocimiento para que haya un acto humano; pero no se requiere un conocimiento tan completo y exhaustivo que apenas podría darse en la práctica. Puede decirse que, en general, para que haya un acto humano es necesario y suficiente con que el sujeto tenga advertencia del acto que va a realizar y de su conveniencia o inconveniencia: así el sujeto puede ser dueño de ese acto.

B) El volitivo:

Santo Tomás define el acto voluntario como "el que procede de un principio intrínseco con conocimiento del fin" (S. Th I-II, q 6, a 1). Dos cosas son, así, necesarias para que algo se diga, en sentido verdadero, voluntario : a) Que procede de nuestra voluntad a manera de efecto; y b) que el efecto o resultado de nuestra voluntad haya sido, al menos en su causa, previsto por el entendimiento, previamente a ser realizado por la voluntad. Son también voluntarios los efectos o resultados de las acciones y hasta de las omisiones, con tal que se hubieran previsto y fuera obligación de evitarlo.

c) La libertad

Es característica esencial de los seres inteligentes y, por tanto, de su actividad. Sin ella, el obrar humano se queda a un nivel puramente animal. Sin libertad no puede haber vida moral porque, para obrar moralmente, no basta con saber distinguir entre el bien y el mal, se necesita también tener posibilidad de autodeterminarse con dominio del acto. Sólo de esta manera se puede ser responsable y, por tanto, capaz de mérito o culpa, de premio o castigo.

-Objeto fin y circunstancias

La determinación de la bondad o malicia de los actos humanos se hace por los elementos que los integran: El objeto, el fin y las circunstancias. Estos elementos no intervienen todos de la misma manera, cuando determinan la moralidad de los actos humanos buenos y la de los actos malos. Para que un acto sea bueno, deben serlo a la vez necesariamente el objeto, el fin y las circunstancias; y para que sea malo basta con que uno de ellos contraríe la norma moral.

El objeto de la moral: Es la primera y fundamental fuente de moralidad: si el objeto es malo, el acto será siempre malo, aunque las circunstancias y el fin sean buenos; "No se puede hacer el mal para que sobrevenga el bien" (Rom 3,8); el fin no justifica los medios. En cambio, si el objeto es bueno, el análisis para una calificación completa y verdadera del acto debe proseguir por el fin y las circunstancias.

Las Circunstancias del acto moral: Son aquellos aspectos accidentales del objeto o de la intención del agente, que afectan de algún modo a la bondad de la acción, pero sin cambiar su sustancia. Por ejemplo, el cariño con que se da una limosna, etc. Si el fin y el objeto eran como la forma y la materia, respectivamente, del acto moral, las circunstancias son como sus accidentes. Por tanto, si el acto es bueno o malo por su objeto y fin, las circunstancias acrecientan o disminuyen accidentalmente su bondad o maldad.

El fin del acto moral es el objetivo al que el agente ordena sus actos, es decir lo que se propone conseguir. Este fin, junto con el objeto, determina la sustancia del acto moral. El fin es la intención subjetiva que pretende el agente con la acción.

-Impedimentos del acto moral

El conocimiento intelectual y la voluntariedad son decisivos para la libertad; todo aquello que de una u otra manera reduzca el conocimiento o la voluntariedad de la operación humana, disminuye o anula la libertad.

Estos obstáculos son fundamentalmente la ignorancia, las pasiones, el miedo, y la violencia. Se dan también otros trastornos psicopatológicos, que pueden influir muy directamente en la libertad requerida para los actos humanos. Todas estas dificultades se conocen como impedimentos del acto humano:

Violencia: Es la acción exterior que fuerza a la persona para que actúe contra su voluntad. Para que haya violencia completa o coacción, se requiere: a) que sea ejercida por otro, pues nadie puede causarse violencia a sí mismo; b) que se oponga al querer del sujeto: si este cede o colabora, ya no se puede hablar de violencia al menos perfecta.

Ignorancia: Es la carencia del conocimiento requerido para el acto moral. Destruye o debilita la libertad del acto externo al impedir el conocimiento necesario para la voluntariedad del acto. La ignorancia es carencia de ciencia en quien debería tenerla. Difiere de la nescencia o simple falta de un conocimiento, en quien no tiene deber de poseerlo. En la ignorancia se puede distinguir:

a)Iuris: Es el desconocimiento de la ley, divino o humano, civil o eclesiástica.

b)Facti: Es el desconocimiento de algunos aspectos de la acción que la hacen buena o mala.

c)Inculpable: Se da cuando se han puesto los medios debidos y, pese a ello, no se ha llegado al conocimiento de la verdad. También es llamada invencible, en cuanto quien la padece no puede vencerla y librarse de ella, pese a los debidos esfuerzos puestos para alcanzar la verdad.

d)Culpable o vencible: Supone que se pudo y se debió superar. Por tanto procede de negligencia o culpa del sujeto. Caben varios grados: 1) Simplemente vencible: cuando se pusieron medios incompletos o insuficientes. 2) Crasa o supina:: cuando la ignorancia se debe a negligencia grave. 3) Afectada: es la que evita informarse para actuar según su apetencia.

Las pasiones desordenadas: Constituyen un obstáculo, en cuanto disminuyen la función rectora de la razón, con sus emociones, sentimientos y estados de ánimo, de la actividad voluntaria.

Miedo: Es una perturbación del ánimo ante un peligro real o imaginario. El miedo es un temor que llega a turbar la inteligencia, y aunque de ordinario no suprime la voluntariedad, la limita de modo notable.

enfermedades mentales: La unidad sustancial entre el alma y el cuerpo comporta que haya estrechas interrelaciones entre las potencias espirituales del alma y los dinamismos psíquicos-somáticos, al punto de que determinadas disfunciones somáticas o psíquicas impiden total o parcialmente el uso de la razón o debilitan el autodominio de la voluntad. Son la enfermedades de la mente y de la voluntad, que disminuyen la libertad del acto, porque falta en él la necesaria luz de la inteligencia para que la persona pueda tomar una decisión responsable, o se da una situación tal de agotamiento psíquico que la persona, aun percibiendo lo que debería hacer, se encuentra falta de las energías para realizar el esfuerzo correspondiente.

-Acto bueno y acto malo. El problema de los actos indiferentes

Existen actos humanos indiferentes en abstracto, o sea, que por su objeto específico y naturaleza intrínseca no son buenos ni malos. La razón es porque, considerados en abstracto, los actos humanos toman su moralidad únicamente de su propio objeto específico, sin tener para nada en cuenta el fin de las circunstancias que les rodean, que son ya elementos concretos.

No existen actos humanos indiferentes en concreto. Toda acción realizada libremente por una persona tiende necesariamente a un fin determinado, inevitablemente presente en la persona que lo realiza, por lo que adquiere una relación al orden moral, negativa o positiva.

- Actos y actitudes; la Opción Fundamental

La Declaración Persona Humana afirma expresamente que "la opción fundamental es la que define en último término la condición moral de una persona" (n.10). Y a ella se refiere, por ejemplo, Santo Tomas cuando explica la primera conversión del hombre a Dios como a su último fin: en este sentido es la ordenación del hombre a Dios por la fe y la caridad en el primer acto libre. Se trata de una entrega, una opción por Dios que perdura como habitual e influye virtualmente en los actos sucesivos con tal de que sean compatibles con ese último fin.

Existen, pues, un uso correcto de la expresión opción fundamental, que sirve para poner de relieve aspectos fundamentales de la vida moral, como son, entre otros, la relevancia de los actos y opciones singulares, la unidad de la vida moral, etc.

Paralelamente se dan también usos incorrectos de la opción fundamental cuya tesis de fondo es entonces que, una vez que se opta por Cristo por medio de la fe, el detalle de la obras no tiene ya importancia (Lutero), o cuando por la caridad se le ama de verdad todo está permitido (Molinos).

La vida del hombre supone una multiplicidad de opciones y actos singulares, diferentes por sus objetos, el tiempo, lugar, etc. Opciones y actos que, a la vez, se perciben como propios del mismo sujeto e integrantes de la misma vida. Por otra parte, cuando el hombre procede moralmente -con advertencia y voluntariedad- su voluntad no decide sólo por el bien o el mal del objeto concreto: advierte que con la opción por este bien o este mal opta también por el bien o por el mal y, por eso mismo, a favor o en contra de Dios. En cada acto singular el hombre, al decidir sobre su relación de amor o de rechazo a un objeto singular, decide sobre sí mismo, en cuanto que, en definitiva, decide disponerse bien o mal con Dios.. Además se dan en el hombre actos, que implican unas decisiones de fondo que de tal modo fijan la voluntad en el bien o en el mal, que van marcándole, dándole una orientación fundamental a su vida.

Esa decisión subyacente -a favor o en contra de Dios- puede llamarse decisión u opción fundamental, sobre todo cuando se contempla desde la relación que guarda con las demás decisiones que podrían llamarse superficiales o periféricas

Disciplinas Filosoficas

Disciplinas Filosoficas

Lógica



La lógica es una ciencia formal y una rama de la filosofía que estudia los principios de la demostración e inferencia válida. La palabra deriva del griego antiguo λογική (logike), que significa "dotado de razón, intelectual, dialéctico, argumentativo", que a su vez viene de λόγος (logos), "palabra, pensamiento, idea, argumento, razón o principio". La lógica examina la validez de los argumentos en términos de su estructura, independientemente del contenido específico de los estados reales a los que aquéllos se puedan referir. En este sentido se habla de la lógica como ciencia «formal». La lógica es una disciplina de la filosofía, las matemáticas y la informática.

Estética


La estética es la rama de la filosofía que tiene por objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza. Formalmente se le ha definido también como "ciencia que trata de la belleza de la teoría fundamental y filosófica del arte". La palabra deriva de las voces griegas αἰσθητική (aisthetikê) «sensación, percepción», de αἴσθησις (aisthesis) «sensación, sensibilidad», e -ικά (ica) «relativo a».

La estética estudia las razones y las emociones estéticas, así como las diferentes formas del arte.
La Estética, así definida, es el dominio de la filosofía que estudia el arte y sus cualidades, tales como la belleza, lo eminente, lo feo o la disonancia, desde que en 1750 (en su primera edición) y 1758 (segunda edición publicada) Baumgarten usara la palabra "estética" como "ciencia de lo bello, misma a la que se agrega un estudio de la esencia del arte, de las relaciones de ésta con la belleza y los demás valores". Algunos autores han pretendido sustituirla por otra denominación: calología, que atendiendo a su etimología significa ciencia de lo bello (kalos, «bello»).

La estética se ocupa también de la cuestión de si estas cualidades están de manera objetiva presentes en las cosas, a las que pueden calificar, o si existen sólo en la mente del individuo; por lo tanto, su finalidad es mostrar si los objetos son percibidos de un modo particular (el modo estético) o si los objetos tienen, en sí mismos, cualidades específicas o estéticas. La estética también se plantea si existe diferencia entre lo bello y lo sublime.

Epistemologia

La epistemología (del griego ἐπιστήμη (episteme), "conocimiento", y λόγος (logos), "teoría") es una rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es el conocimiento científico. La epistemología, como teoría del conocimiento, se ocupa de problemas tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que llevan a su obtención, y los criterios por los cuales se lo justifica o invalida. Es de reciente creación, ya que el objeto al que ella se refiere es también de reciente aparición. En Grecia, el tipo de conocimiento llamado episteme se oponía al conocimiento denominado doxa. La doxa era el conocimiento vulgar u ordinario del hombre, no sometido a una rigurosa reflexión critica. La episteme era el conocimiento reflexivo elaborado con rigor. De ahí que el término "epistemología" se haya utilizado con frecuencia como equivalente a "ciencia o teoría del conocimiento científico". Los autores escolásticos distinguieron la llamada por ellos "gnoseología", o estudio del conocimiento y del pensamiento en general, de la epistemología o teoría del modo concreto de conocimiento llamado científico. Hoy en día, sin embargo, el término "epistemología" ha ido ampliando su significado y se utiliza como sinónimo de "teoría del conocimiento". Así, las teorías del conocimiento específicas son también epistemología; por ejemplo, la epistemología científica general, epistemología de las ciencias físicas o de las ciencias psicológicas.

Ontologia

la ontología (del griego οντος, genitivo del participio del verbo εἰμί, ser, estar; y λóγος, ciencia, estudio, teoría) es una parte de la metafísica que estudia lo que hay,1 es decir cuáles entidades existen y cuáles no. Muchas preguntas tradicionales de la filosofía pueden ser entendidas como preguntas de ontología:1 ¿existe un Dios? ¿Existen entidades mentales, como ideas y pensamientos? ¿Existen entidades abstractas, como los números? ¿Existen los universales?



Además, la ontología estudia la manera en que se relacionan las entidades que existen.1 Por ejemplo, la relación entre un universal (rojo) y un particular que "lo tiene" (esta manzana), o la relación entre un evento (Sócrates bebió la cicuta) y sus participantes (Sócrates y la cicuta).

Teoría del Conocimiento

La teoría del conocimiento es una doctrina filosófica. Para precisar su ubicación en el todo que es la filosofía, es necesario que antes aparezca una definición esencial de esta.

Filosofia

La filosofía (del latín philosophĭa, y éste del griego antiguo φιλοσοφία, 'amor por la sabiduría')1 es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje.2 3 Al abordar estos problemas, la filosofía se distingue del misticismo, la mitología y ciertas formas de religión por su énfasis en los argumentos racionales,4 y de la ciencia experimental porque generalmente lleva adelante sus investigaciones de una manera no empírica, sea mediante la especulación, el análisis conceptual, los experimentos mentales u otros métodos a priori.

viernes, 27 de agosto de 2010

Mis defectos y virtudes

Mis Virtudes

Respeto
Amor
Responsabilidad
Caridad
Diligencia
Sensibilidad
Amable
Creatividad
Paciente
Dedicada
Ordenada
Escuchar


Mis defectos

Orgullo
Impulsividad
Timida
Nerviosa
Insegura
Confiada
Vanidosa
Indesisa
Enojona
Ambisiosa